Imprescindibles III: Quisiera estar solo en el sur, por Luis Cernuda

Quizá mis lentos ojos     no verán más el sur
de ligeros paisajes     dormidos en el aire,
con cuerpos a la sombra     de ramas como flores
o huyendo en un galope     de caballos furiosos.

El sur es un desierto     que llora mientras canta,
y esa voz no se extingue     como pájaro muerto;
hacia el mar encamina     sus deseos amargos
abriendo un eco débil     que vive lentamente.

En el sur tan distante     quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más     que una rosa entreabierta;
su niebla misma ríe,      risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz     son bellezas iguales.

Las Cabezas de San Juan (Sevilla, España).

De Un río, un amor (1929).
Autor: Luis Cernuda.

Imprescindibles (II): Map of the New World, por Derek Walcott.

MAP OF THE NEW WORLD (I)

At the end of this sentence, rain will begin.
At the rain’s edge, a sail.

Slowly the sail will lose sight of islands;
into a mist will go the belief in harbours
of an entire race.

The ten-years war is finished.
Helen’s hair, a grey cloud.
Troy, a white ashpit
by the drizzling sea.

The drizzle tighten like the strings of a harp.
A man with clouded eyes picks up the rain
and plucks the first line of the Odyssey.

 

MAPA DEL NUEVO MUNDO (I)

Al final de esta frase, empezará a llover.
Y al filo de la lluvia, una vela.

Lentamente la vela perderá de vista las islas;
la creencia en los puertos de toda una raza
se perderá entre la niebla.

La guerra de los diez años ha terminado.
El pelo de Helena, una nube gris.
Troya, un foso de ceniza blanca
junto al mar donde llovizna.

La lluvia se tensa como las cuerdas de un arpa.
Un hombre con los ojos nublados la toca con sus dedos
y tañe el primer verso de La Odisea.

Extraído de "Islas" (Comares, Granada, 1993), traducción de José Carlos Llop.

 

 

 

Sencillos

imput / output

rutinas cerebrales: imput, output
el moribundo dice ¿estás ahí?
buscábamos a helena
y la encontramos
sobreviviendo al peso de su imagen

***

no hay nada que decir sobre el otoño
no hay nada que decir
no hay
no hay nada
viene tranquilo y se acumula en el motor de arranque de mi
NNcoche
viene tranquilo y se acumula en los extremos del jardín
no hay absolutamente nada que decir
pero a pesar de ello los naranjos
inmolarán la carne de sus frutos

no debe ser difícil calcular el número de manos que darán
NNpoemas

sally-mann-night-blooming

Night Blooming Cereus

Originalmente publicado en Sorbo de Letras.
(c) Juan Fernández Rivero. 
Obra fotográfica: Sally Mann - Night Blooming Cereus.