Presentamos ‘After Ego’ en Sevilla, en el CICUS y con Carlos Mayoral

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¡Buenas! Me hace muchísima ilusión contaros que el próximo 25 de enero, a las 19:00,  el CICUS de Sevilla acogerá el evento ‘Nuevos editores para nuevos tiempos’, en el que tendré el placer de charlar con Carlos Mayoral (@LaVozDeLarra) sobre literatura, Libros, redes sociales y nuevas formas de edición.

Y me hace ilusión por dos razones: la primera de ellas es lo mucho que me gusta hablar con Carlos en cualquier contexto y sobre cualquier cosa, como ya hemos hecho en otras ocasiones en compañía de gente tan interesante como Peio H. Riaño, Andrea Levy o Eduardo Madina; la segunda es que, como parte del evento, aprovecharemos para presentar por primera vez en Andalucía (y en mi ciudad) tanto su novela Etílico como After Ego, mi primer poemario en solitario tras la aventura colectiva de Plural de habitación (Online, 2015).

La novela de Carlos es una pasada que yo he tenido la gran suerte de editar, por lo que no puedo dejar de recomendárosla. Carlos, por su parte, fue mecenas de After Ego y contribuyó notablemente a que el libro saliese adelante, por lo que juntos podemos contaros muchos detalles y secretos de lo que supuso financiar y editar dos libros que antes de existir ya habían pre-vendido más de 500 ejemplares.

El mundo literario siempre necesitará propuestas nuevas, que permitan a los escritores interactuar directamente con su público objetivo y generar en torno a las obras toda una comunidad de lectores, mecenas y entusiastas.

Estos meses, de hecho, están siendo geniales. Me han llegado imágenes del libro desde todas partes de España (incluso tengo constancia de que algunos han llegado a otros países como Suecia o Portugal), comentarios, reseñas y fotografías de poemas que han comenzado a aparecer por Twitter, Instagram y Facebook.  Por otra parte, me apetece locamente volver a Sevilla, y más aún al CICUS, donde tanto he disfrutado de la cultura de dentro y de fuera de la ciudad y donde presenté con Bellido, Correro y Gabriol nuestra querida plaquette.

Espero sinceramente veros por allí el miércoles 25 —y prometo que caerán cervezas con todo el que se pase ;).

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Uno de los mecenas de ‘After Ego’ —mi gran amigo @igneoht— subió a su cuenta de Instagram esta maravillosa foto con la estatua de Fernando Pessoa que hay frente al Café A Brasileira (Lisboa).

¡Gracias!

‘After Ego’ está en el aire

Fue en una tarde de primeros de agosto. Las puertas de la casa estaban entreabiertas para que el aire entrase y refrescara el interior. En el jardín trasero, Fernando tocaba la guitarra para sí y yo empezaba a escribir el germen de un libro que tomaría cuerpo tres años más tarde.

Hoy es 2 de enero de 2017. Estoy en el salón de la casa de mis padres, bajo la luz proteica de este sur al que regreso una y otra vez, y llevo toda una semana recibiendo los mensajes de los amigos y desconocidos que habéis comprado el libro y que habéis decidido compartir conmigo y vuestras redes un poema, una fotografía, una emoción.

A partir de ahora el recorrido de After Ego no depende de mí, algo que me produce un vértigo agradable y muy extraño. Se trata del fin de un camino y la llegada a una bifurcación; de un «punto cero», como diría Valente.

Tras haber sido enviado a los mecenas que lo hicieron posible, el libro se ha puesto a la venta en Libros.com.

En breve anunciaremos la fecha de la primera presentación aquí, en Sevilla.

¡Os veo pronto!

 

 

 

Soliloquio del héroe en la ventana para Ana Correro

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Paralela la vida se desnuda en geometrías incansables: un árbol pasa lento por delante del salón, duda un instante y luego se detiene, como el agua sin rol de un fondo de pantalla. Uno ha vivido y hecho tantas cosas, impuesto o asumido tantos juegos que incluso, cierta vez, se denegó a sí mismo el alfabeto, prohibiéndose escribir palabras como seele, love, kokoro, palabras que hasta entonces no le habían parecido peligrosas, pero en las cuales el lugar común, su agotamiento, bañaba de pelusa horizontal su miembro indivisible. Sí, Uno ha vivido y hecho muchas cosas, y cada una de ellas se ha elongado imaginada en su sinapsis: la hundida libertad de los viajes, sus sensaciones tibias, pregrabadas, las curvas concesiones al deseo como dedos torcidos y evidentes, el arco natural de la violencia, del sexo negativo, el arco, el arco. ¿No fue ese mismo Uno aquel que ahogó sus manos en el río Moldava, aquel que caminó por un desierto blanco y se entregó a sus dunas sinergiales? ¿Acaso no fue el Uno el que, una noche, se descubrió en un coro de quirúrgicos, Uno entre aquellos tres que vieron, mudos, al dios de Apollinaire cambiar de forma? No, Uno no es más que imagen alterada en movimiento, indecisión o decisión cortada en dos mitades. Cuando se denegó a sí mismo el alfabeto estaba en realidad desesperado, trabado en esa gran deflagración que su cabeza conservaba en cuerpos, grados, fases, todo a su vez cuajando el caldo elemental de su existencia como un mar de bacterias consonadas, de transiciones víricas, de espuma. ¿En qué pensar? El agua en la pantalla sigue estando enemistada al borde del abismo; jamás se moverá, seguirá siendo su potencialidad no constatada. ¿Qué diferencia, pues, entre lo meramente almacenado y lo vivido? ¿Cómo diferenciar lo que se dijo de lo que ahora —siempre ahora— se recuerda? Yo era una amante, dices, de las manos de Durero, del tiempo nueve veces el orfebre de la idea; pero tu voz tiembla en lo oscuro como el vientre de una llama o como un filamento mal hilado cuya vaina de luz se agita y muere. Lo bello es la traición que no acontece, el cumplimiento breve, individido, de una coherencia siempre inesperada —si toda imagen crea, toda imagen, la luz ha dado lienzos microscópicos—. ¿Salir? ¿Y qué saldría de qué, qué tensaría los arcos hasta el punto en que pudieran distinguirse de sus flechas? En las palabras seele, love, kokoro, en aquel árbol básico que inclina su ramaje hacia el salón, reside el mismo espíritu de sol que en la verdad hidrófoba de un píxel—¡ceci n’est pas une pipe, mais est un pipe!, gritan los marineros de Genet al recordar el Ave maris stella—. ¿Qué decir? Paralela la vida se desnuda en geometrías incansables: Bosnia despierta al iniciarse el rezo y cede a un sueño amorfo en cuanto cesa.

 En qué momento opípara la noche.

 

                     Bosnia-Herzegovina, agosto de 2014

Este poema se publicó por primera vez en el número 2 de la revista Caligrama, titulado «Heroica». Más tarde se incluyó en la versión final de After Ego que verá la luz en noviembre de 2016. La fotografía, como todas las que acompañan al poemario, es de João Pedro Pinto.