Pequeñas montañas superpuestas, Li Qingzhao

PEQUEÑAS MONTAÑAS SUPERPUESTAS

Llega la primavera a la ciudad,
la hierba reverdece,
no se han abierto aún todas las flores.
Tritura lentamente una torta de té.
Quedan los restos del sueño de la noche
pero espera ahuyentarlos con un vaso
de primavera líquida.

La sombra de las flores pesa sobre las puertas
y la luz de la luna se extiende en las cortinas.
Hermoso atardecer.
Tres veces en dos años
ha faltado a su cita en primavera.
«Regresa pronto, amor,
y aprovechemos esta que se acerca».

fuchun-remain

Extraído de Jade puro (Poemas para cantar) (Hiperión, 2014), de Li Qingzhao.
Traducción del chino de Kuo Tsai Chia y Miguel Salas Días.

Yves Bonnefoy: Habla Douve (Douve Parle)

Quelle parole a surgi près de moi,
Quel cri se fait sur une bouche absente?
A peine si j’entends crier contre moi,
A peine si je sens ce souffle que me nomme.

Pourtant ce cri sur moi vient de moi,
Je suis muré dans mon extravagance.
Quelle divine ou quelle étrange voix
Eût consenti d’habiter mon silence?

Pablo_Picasso,_1909-10,_Figure_dans_un_Fauteuil_(Seated_Nude,_Femme_nue_assise),_oil_on_canvas,_92.1_x_73_cm,_Tate_Modern,_London

¿Qué palabra ha surgido en torno a mí,
qué grito se construye en una boca ausente?
Apenas oigo gritar contra mí,
apenas siento el soplo que me nombra.

Y sin embargo el grito que hay en mí viene de mí,
he sido emparedado en mi rareza.
¿Qué voz insólita o divina
hubiera consentido vivir en mi silencio?

De Du mouvement et de l'immobilité de Douve (1953).
Versión de Juan Fernández Rivero.
Obra pictórica de P. Picasso.

Amor contra pandemia

The features in their private dark / are formed of flesh,
but let the false day come…

Dylan Thomas

      Acabas de actuar. En una mesa,
a no mucha distancia de mi cuerpo,
conversas con el resto del reparto
y cambias opiniones con
el escritor —aquí habría que llamarlo
dramaturgo. Yo me mantengo
al margen, guardo
mi imagen de profeta
en la chamarra, espero
a que disuelva el giro estos instantes
tal y como ha disuelto, de improviso,
ese otro cuerpo que antes ocupabas.
NNDespués pasan las horas. Apareces
llorando a solas dentro de la cama;
me preguntas
cómo es posible que una puerta abierta
cierre a la vez el paso a dos andenes.
Más tarde, ya en silencio, contemplamos
cómo una luz aguda y conocida,
condensando las cosas, una a una,
amor contra pandemia, hacia su nombre,
se instala en un jirón de la pared
y da lugar a un cuarto, tres manoplas,
un edredón, dos lámparas y un gato.
NNQuisiera ser capaz
de reiniciar el juego;
volver adonde se hizo el último
guardado; almacenar,
en la memoria externa que me diste,
algunos datos antes de borrar
el disco duro y de arrojarme al Sena
(I’ll die in Paris, on a rainy day,
perhaps one Thursday, as today, in autumn…).
Tú acabas de dormirte y yo, sin ti,
observo el envés negro de mis párpados.
Muy lentamente empiezo a naufragar.
NNNo me oye nadie.

(C) Juan Fernández Rivero. 
Fotografía: Man Ray. 
Publicado originalmente en Palpitatio Lauri: http://www.palpitatiolauri.com/juan-fernaacutendez-rivero.html