Respuesta y versiones de Sagawa Chika

sallyMann

ANTIGUAS FLORES

Antaño florecidas en el pecho del océano
aunque descoloridas ya en su mayor parte
y al igual que los años que llegan de algún sitio
para desmoronarse silenciosos
son invisibles ya
las niñas recogen los labios de las olas con la punta de los dedos
y sondan la oquedad de los anillos.

PARTIR

Se abre la boca de la noche para escupir el bosque y las torres del reloj.
El sol se pone en pie y echa a correr por una calle de cristal azul.
Los coches y las faldas cortan en rebanadas musicales la ciudad
y estas bucean después en los escaparates.
El puesto de fruta huele a la mañana.
Incluso aquí el sol se multiplica en azul.
La gente lanza anillos hacia el cielo.
Para atrapar los soles.

family-color

EN RESPUESTA A UN POEMA DE SAGAWA CHIKA — J.F.R.

Lancé un anillo al cielo
para atrapar el sol

pero alcancé a las nubes
y los pájaros

se desplomaron como gotas muertas.

***

Versiones realizadas originalmente para PlayGround Magazine
y Luna Miguel sobre una traducción inglesa de Sawako Nakayusu  (Canarium Books).
Fotografías de Sally Mann (Family Color, 1990-91),  extraídas de aquí.

César Vallejo: España, aparta de mí este cáliz (XV)

Niños del mundo,
si cae España —digo, es un decir—
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!

¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra madre con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!

Si cae —digo, es un decir— si cae
España, de la tierra para abajo,
niños ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!

Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que está
en su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera, aquella de la trenza;
la calavera, aquella de la vida!

¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menor de las pirámides, y aún
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae —digo, es un decir—,
salid, niños, del mundo; id a buscarla!…

Tumba de César Vallejo en Montparnasse, París. Fotografía de J.F.R.

Tumba de César Vallejo y su mujer Georgette, en el Cementerio de Montparnasse, París. Fotografía de J.F.R.

Imprescindibles (V)
Extraído de César Vallejo, Obra poética completa 
(Madrid: Alianza Literaria, 2006)